Daño colateral es un eufemismo utilizado por diversas fuerzas armadas para referirse al daño no intencional o accidental, producto de una operación militar. El término fue acuñado por el ejército de los Estados Unidos durante la Guerra de Vietnam, y puede referirse a fuego amigo o al asesinato de civiles y destrucción de sus propiedades.

El término ha estado en uso por tanto tiempo que se ha extendido su uso fuera de las fuerzas militares; significando: Daño no intencional o daño accidental que afecta construcciones, equipos o personal, y que ocurre como resultado de acciones militares dirigidas contra blancos enemigos, como pueden ser equipamiento o tropas.

Este tipo de daño puede afectar a fuerzas amigas, neutrales o aún enemigas. “Etimológicamente, la expresión «daño colateral» probablemente fue utilizada militarmente en sus orígenes más como un término que enmascaraba su significado real que como un eufemismo, dado que el adjetivo «colateral» no parece haber sido utilizado como un sinónimo de «sin intención» o «accidental». «Colateral» proviene del latín medieval ‘collateralis’, col ‘‘junto con + lateralis (de latus, later-‘lado’) y es utilizado principalmente en inglés como un sinónimo de «adicional» en ciertas expresiones.

Sin embargo, «colateral» puede a veces significar «adicional pero subordinado» o «secundario», y es este significado específico de una palabra un tanto oscura de la lengua inglesa, el que ha sido recogido y ampliado por la expresión militar «daño colateral.» 

En las familias empresarias encontramos muchas veces que existen daños colaterales que se generan producto de los rompimientos, por ejemplo, en una empresa de hermanos. Pensemos en una empresa de 5 socios hermanos entre sí, que participan todos como empleados de la compañía en distintos cargos, desde gerencias operativas, comerciales hasta la gerencia general, imaginemos también que estos hermanos entre sí, además de ser socios y de trabajar en la compañía, hacen parte de la junta directiva de la empresa.

De igual forma, entre el grupo de hermanos, existen algunos que tienen negocios secundarios entre ellos, pensemos además que se trata de una familia que comparte las fiestas de fin de año, los cumpleaños, los grados de colegio y universidad, matrimonios. Una familia como muchas familias. 

Ahora pensemos en que los hermanos deciden que es necesario remover al hermano que tiene el cargo del gerente general, y que éste lucha por mantenerse en el cargo sin fruto y es removido por sus otros 4 hermanos ¿Qué sucede con la familia?, ¿Qué sucede con los negocios secundarios?, ¿Qué sucede con las tardes de domingo y los viajes familiares programados con meses de anterioridad? y muy importante, ¿Qué sucede con la siguiente generación que está contaminada por los temas no resueltos o resueltos de forma equivocada entre sus hermanos?

Las ventas y la productividad de la compañía se verán afectadas, el ambiente laboral enrarecido, hermanos que ya no comparten en ningún espacio, una ausencia total en cualquier reunión del hermano removido, unos primos que no saben cómo actuar frente a los conflictos entre sus padres.

Todos estos son daños colaterales que se ven afectados por la falta de definiciones, reglas y acuerdos que hubieran permitido la perdurabilidad de la familia y posiblemente de la empresa.El no entender las diferencias entre empresa-familia-patrimonio, y el no considerar el bien común por encima del bien individual para afrontar el futuro de la empresa familiar. 

Por último, uno de los mayores damnificados como daño colateral son los empleados, contratistas y proveedores, comúnmente las familias han consolidado un patrimonio paralelo que les permitirá sobrevivir sin la empresa familiar, pero los primeros tal vez no tienen la misma planificación financiera en caso de la destrucción de la familia empresaria o de la compañía familiar.

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